El pasado viernes 8 de julio, participé en una actividad del Motor de Telecomunicaciones e Informática, realizada en el auditorio de CANTV en Caracas.

El propósito de esta actividad fue evidenciar algunos avances en acuerdos y tareas organizadas desde la coordinación del motor en el marco de la Agenda Económica Bolivariana.

Debo decir que con los compañeros y compañeras que he compartido expectativas y percepciones sobre el modo en que se ha perfilado el trabajo realizado, hay bastante coincidencia acerca de la realidad evidente: una marcada pauta establecida por las empresas privadas y pública de telecomunicaciones del país en aras de atender necesidades inmediatas, y una tarea aún por hacer en torno a cómo hacer que las telecomunicaciones apalanquen al sector de tecnologías libres en nuestro país.

A continuación transcribo mi participación:

Quisiera comenzar por recordar a dos grandes y decir en palabras de Eugenio Montejo que, por culpa de Chávez “el mundo se giró nuevamente para juntarnos de nuevo en este sueño”, este sueño que, de alguna manera debo decir, reúne a comunidades de software libre con el ministro Arreaza en una segunda oportunidad en un tiempo bastante corto.

Creo que debemos destacar lo que para nosotros y nosotras como activistas y accionantes del quehacer de tecnologías libres, es también es importante y es la existencia de este motor. Un motor de telecomunicaciones pero también es un motor de tecnologías de la información y la comunicación. Resulta determinante destacar esto porque es una muestra indiscutible de la decisión y la política gubernamental de apoyar e impulsar las tecnologías de información libres (TIL) como ese espacio dentro del Motor de Telecomunicaciones e Informática que puede hacerse efectivamente productivo en el cortísimo plazo y, además, de muchas formas.

En segundo lugar, debo decir que para mi es una enorme responsabilidad poder participar acá como vocera de una comunidad que durante más de quince años ha dado respuestas, como bien adelantaba el Ministro Arreaza. Respuestas muy concretas, nada más basta decir algunas de las cifras que se mencionaban antes: casi cinco millones de Canaimitas, casi cinco millones de potenciales desarrolladores y desarrolladoras de software libre que estarán haciéndolo en un abrir y cerrar de ojos. Casi cinco millones de personas que, como bien decía la presidenta de Movilnet hace unos minutos, necesitan contenidos: no podemos ser consumidores de contenidos debemos ser generadores de contenidos. Y allí hay un espacio clave donde las TIL pueden dar respuesta en el cortísimo plazo.

Pero creo que antes de avanzar, debemos recordar a Chávez. Chávez, y pido disculpas por tratarlo con tanta familiaridad, pero creo que hubo un giro excepcional del universo que nos permitió vivirlo. Y nos permitió vivir a Chávez como el hombre que a nivel regional tuvo LA visión de TIL y avanzó sin cesar en un marco legal que hiciera posible que no solamente el Estado dejara de invertir cuantiosos recursos en el pago de licencias de software, sino que también se desarrollara un sector a nivel nacional que pudiera, además, democratizar la producción en esta área. Y creo que es importante recordar, sólo por citar un ejemplo de algunas cosas que la derecha olvidó, que nuestro país fue pionero en algo que se llama “wiki-legislación”. Los procesos de consulta pública de un número importante de leyes a nivel nacional hasta el año pasado, se hicieron a través de herramientas libres, que permitían la participación y la deliberación que es una de las bases fundamentales de cualquier sistema democrático, de manera asíncrona y a nivel nacional.

En estos años, las tecnologías libres han dado resultados concretos. Han sido el escenario de resultados tangibles que han apoyado soluciones tangibles a problemas cotidianos, y quizás allí reside una de las principales ventajas y potencialidades de apoyar de una manera directa, concreta y específica, con “acupuntura” pienso yo que podría decir el Presidente, al sector de TIL. Las Canaimitas no operan solas, operan con un software que ha sido creado en nuestro pais. Pero además, nuestros equipos de escritorio producidos por la empresa VIT, operan con un Sistema Operativo también desarrollado en el país, hay empresas públicas que en este momento trabajan con sistemas de gestión administrativa que han sido desarrollados bajo criterios de software libre, adaptados y contextualizados a nuestra normativa legal vigente. Y esto, que digo rápido, no es fácil de hacer para un sector que teniendo todo el marco legal constituido, ha quedado en deuda con un impulso determinante por parte de empresa privada y empresa pública.

Hoy en día nos encontramos con una realidad concreta que es ineludible. No solamente la guerra económica, el ciclo económico mismo propio de nuestro país como monoproductor fundamentalmente de petróleo, hace que debamos administrar recursos escasos. En un contexto de la administración de recursos escasos, también la tecnología libre tiene mucho que decir.

La ciencia y la tecnología son herramientas concretas para quienes desarrollamos y socializamos las tecnologías de información libres. La investigación es un hecho cotidiano. No necesitamos realizar un paper. Estamos revisando en todo momento, cómo podemos adaptar tecnologías y soluciones ya establecidas, a nuestros contextos, nuestras realidades y nuestros problemas. Las TIL ayudan en la solución de cosas tan simples y ayudan no porque sea un deseo, sino porque efectivamente es así ya, como la gestión de una denuncia: el Ministerio Público es ejemplo de ello. Pero, además, debemos recordar un ejemplo tangible, explícito y muy claro de una realidad muy similar a la nuestra, ocurrida hace 44 años. Año 1972, el Chile de Allende. No se nos escape el contexto de guerra económica en el que estaba envuelto. No hablábamos de software libre, sin embargo, un sistema de gestión organizacional llamado Cybersin fue el que pudo dar respuesta a una huelga de 40mil transportistas que evitaba que los alimentos fueran distribuidos en Santiago de Chile. Gracias al Cybersin repito, no era el software libre manejado con las tecnologías, la plataforma y la metodología que contamos hoy en día, se posibilitó organizar la distribución de alimentos con sólo 200 camiones. ¿Nos suenan los CLAP? ¿Nos suena la guerra económica?.
Las TIl son ese espacio en el que soluciones a cosas tan determinantes y cotidianas como esas, pueden ocurrir. Era 1972 y eran 12 años antes de que comenzáramos a hablar de software libre a nivel mundial, pero era software libre contextualizado al servicio de la sociedad.

Hoy día la gestión del Estado venezolano, debe enmarcarse en una política, me permito decirlo, agresiva, de liberación de datos y de datos abiertos. No hablamos de vulnerar el derecho al secreto estadístico, hablamos simplemente de datos para la planificación. Si algo es socialismo es economía planificada y si a algo puede responder el software libre es a las necesidades que plantea la economía planificada. Si algo nos reúne en torno a estos motores es planificar nuestra economía.

Un ejemplo nos ayuda a darnos cuenta del potencial y el valor del impulso de un sector como el de tecnologías de la información. Es del contexto regional. El 40% de las exportaciones de un país con la población equivalente a la Gran Caracas como Uruguay, proviene de exportación de tecnologías de la información. Eso no es poco. Esa exportación y ese volumen de exportaciones se sustenta en el uso de las telecomunicaciones como la plataforma de servicio, sobre la cual las tecnologías de información libre pueden ocurrir.

Pero, además, si esto les parece poco y no les he convencido hasta aquí, digamos que las tecnologías de información libres plantean un modelo de negocio distinto. No es que somos “cuerpos gloriosos” que no comemos. Comemos, tenemos hijos, tenemos casas y tenemos deudas que pagar. Pero el modelo de negocio es distinto, mucho más solidario y más humano y hace posible reivindicar que el conocimiento es genuinamente libre. ¿Escucharon a Chávez en la inauguración de CENDITEL? “El conocimiento es libre como el aire y como el viento”, así es el conocimiento.

Grandes retos tenemos en este momento y desde la comunidad de software libre y de tecnologías libres, hemos entendido  que es el momento de emprender tareas en conjunto con empresas privadas y con el Estado, como siempre hemos estado en disposición de hacerlo. Es el momento de fortalecer espacios de co-trabajo. Porque contamos con talento para desarrollar soluciones pertinentes para el país.

Tenemos la firme convicción de que para hacer social al conocimiento, porque no basta con hacerlo libre, no basta con reivindicar su condición de genuinamente libre, tenemos que hacerlo social, y para ello debemos, además, liberarlo del secuestro en el que permanece. No en vano, en ese marco legal que tanto ayudó a construir y avanzar nuestro Presidente Chávez, se habla de un espacio de transición durante el cual tenemos el mandato en las comunidades de software libre a desarrollar herramientas que puedan sustituir software privativo que en este momento se utilizan en el Estado, con aportes equivalentes a un porcentaje de los gastos de licencias.

Debemos entonces liberar al conocimiento y hacerlo social, sacándolo de ese secuestro de licencias y patentes, pero además tenemos que abrirlo a todas y todos. Decíamos antes que hay cinco millones de potenciales desarrolladoras y desarrolladores, y si a algo han ayudado las tecnologías de información libres en el país, es a visibilizar. Visiblizar el que no escucha, a quien no ve, visibilizar a la mujer. Cada vez más, mujeres preparadas están ocupando puestos importantes de dirección de tecnologías de información libres en nuestro país, y eso no es un avance pequeño.

Nuestra sociedad debe trascender la idea de la economía del conocimiento. Tenemos que trascender a una economía social del conocimiento. No es lo mismo hablar de un conocimiento que tiene valor de intercambio, a un conocimiento que, como reivindicamos, dado que es libre tiene un valor profundamente radicado en el uso que hacemos de él. Tenemos que aprender a generar información, indicadores tangibles de este sector. Queremos saber qué es lo que estamos haciendo, queremos saber de esas cinco millones de canaimitas cuáles son las aplicaciones que más se utilizan, cuáles son los contenidos que más son consultados, queremos saber en las tabletas entregadas a jóvenes universitarios, cuáles son las herramientas más utilizadas en el hecho cotidiano que es el proceso de aprendizaje, cuál es el impacto en estos jóvenes y sus inquietudes y si, efectivamente, ocurren inquietudes en ellos para seguir nutriendo ese espacio, ese instrumento que es la tablet.

Las tecnologías libres atienden, resuelven y visibilizan. Son efectivamente la clave para la operativización económica del socialismo. Lo decía antes, las TIL son la clave de la economía planificada y el socialismo es economía planificada. Pero, además, si decían antes que este motor es el motor que los une a todos, debemos decir con propiedad que las TIL son un hilo fino pero resistente capaz de juntar todos los aportes de los motores productivos dentro de la Agenda Económica Bolivariana, para dibujar una nueva matriz productiva.

Nopodemos entender el impulso del sector agrícola, sin involucrar las tecnologías de información libres para que podamos hacer un seguimiento efectivo de la producción, de la plaga, un control efectivo de los invernaderos utilizados, un control efectivo de todo cuanto ocurre en nuestro país a través de la construcción de indicadores y a través de la aplicación de tecnologías de información libres.

No es el tiempo de intentos, es el tiempo para poder impulsar este y todos los motores. Definitivamente la utilización de las tecnologías de información libres es una pieza importatísima en ello, pues debemos posibilitar que se conviertan en el alimento y el sustento productivo del país.

Muchas gracias.